Deportes de Riesgo
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Antonio Peñalosa

DEPORTES DE RIESGO

Cheste, en cuestión de instalaciones deportivas, estaba muy bien dotado. No había deporte que no se pudiera practicar en ella. Sin embargo, las actividades deportivas más auténticas eran los que después se vinieron en llamar: deportes de riesgo.

Ya comenté en otra ocasión lo de los pelotazos piscineros (con grave riesgo para las espaldas) . Hoy hablaremos de los siguientes: -escalada libre: escalada, lo que se dice escalada, no era. La cosa consistía en descolgarse desde la ventana del dormitorio (sólo seis pisos de altura), con la única sujección de los dedos. Estos se agarraban al mármol de la ventana, mientras el cuerpo colgaba en el vacío. Todavía me tiembla el cuerpo al recordarlo. Todo ello además con la única amortiguación, en caso de caída, de la gravilla que había seis pisos más abajo. Que yo sepa, no hubo que lamentar víctimas.

-caza de pavos reales: era un deporte de riesgo... ¿para los pavos!. Armados de canutos de caña y manzanetas de pyracantha, tuvimos el discutible honor de extinguir una especie animal en menos de tres años. Hubo que lamentar víctimas: los pavos.

-descenso en trineo: no nevaba mucho por la laboral, pero la nieve no era necesaria para los descensos en claraboya de plástico por los pasillos que iban de los dormitorios a las aulas. Una vez, un trineísta que se acercó demasiado al borde del pasaje, se cortó los dedos con los ladrillos que lo formaban. Mientras se lo llevaban a enfermería, otro compañero iba recogiendo los dedos, esparcidos por el suelo, para ver si se los podían reimplantar.

-lanzamiento de bolsas de ropa: consistía en lanzar las bolsas desde el vestíbulo hasta la habitación del propietario. ¿el riesgo? : si te pillaba el tutor de turno.

-ascenso de escaleras del comedor: era, con todo, el deporte de riesgo más multitudinario. Lo practicábamos todos tres veces diarias. Consistía en subir, junto a otros trescientos noventa y nueve participantes (buitre+águila) unas escaleras de tres o cuatro metros de ancho en unas cinco o seis décimas de segundo. Un tropezón podía ser mortal.

En ninguno de estos deportes ganamos ninguna medalla. Ni puta falta que hacía. LO IMPORTANTE ERA PARTICIPAR

 

 

Por favor, escribe todo lo que se te ocurra sobre este tema, cualquier recuerdo tuyo es importante. No nos interesa el estilo literario,  lo que nos interesa a todos son tus recuerdos, que en cierto modo son también los de todos.

Envíanoslo en formato Word, a la dirección de Barroso: pruden@wanadooadsl.net

 

 

Última modificación: 04 de julio de 2003